ASOCIACIÓN de AMIGOS de los MUSEOS CIENTÍFICOS

de CASTILLA LA MANCHA

____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

mccm 1

Museo de las Ciencias de Castilla La Mancha

mccm 2

Museo de las Ciencias de Castilla La Mancha

mccm 3

Museo de las Ciencias de Castilla La Mancha

mupa 1

Museo de Paleontología de Castilla La Mancha

mupa 3

Museo de Paleontología de Castilla La Mancha

mupa 4

Museo de Paleontología de Castilla La Mancha

mccm 4

Museo de las Ciencias de Castilla La Mancha

Cuenca es una ciudad que aúna, en su realidad, la obra de la naturaleza y la mano del hombre. Entre ambos, han cooperado, durante siglos, para armonizar una realidad que presenta una imagen que despierta sorpresa y emoción tanto al lugareño como al visitante. Además de ello, Cuenca es una ciudad que ha sabido conciliar tradición y vanguardia, muy especialmente, en el arte, pero también en otros ámbitos de su realidad que la han convertido en un espacio merecedor de que nos sintamos orgullosos por su pasado y esperanzados en un futuro de progreso y de desarrollo.

Por todas esas razones, Cuenca era la ciudad perfecta para emplazar un Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha que simbolizó, desde su origen, el interés de nuestra Comunidad Autónoma en hacer del conocimiento, de los nuevos descubrimientos y de la ampliación del interés por la ciencia y por la cultura científica una seña de identidad regional. Partimos de la convicción de que la ciencia y el conocimiento son ejes que vertebran el camino del porvenir, de un porvenir caracterizado por el incremento del bienestar para todos.

Hoy, transcurridas casi dos décadas después de su creación, el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha conserva todo su contenido simbólico, para la ciudad, para la provincia y, por supuesto, para la región. Y, a todo ello, ha unido su condición de emplazamiento básico en el mapa de la ciencia en España. Este es un crecimiento que debemos aprovechar para que ese objetivo inicial que alumbró este espacio museístico siga fijando la senda del futuro.

Parece evidente que el interés por la ciencia es algo que debe cultivarse desde edades tempranas. Solo así nos aseguraremos contar con personas inclinadas al conocimiento, al saber, una condición que está en la raíz profunda de nuestra naturaleza como seres humanos, pero que, en el presente, ha cobrado una dimensión práctica fundamental, puesto que la economía actual se rige por criterios de competitividad, de valor añadido y de diversificación de las actividades productivas, criterios, a su vez, que dependen, en un importante grado, del conocimiento, de la ciencia, de la investigación que posibilite la innovación. En consecuencia, el flujo de escolares que transitan por la Plaza de la Merced es una de las imágenes que más y mejor prefiguran la Castilla-La Mancha del futuro.

Sin embargo, más allá de emplazamientos sugestivos y de aciertos en las decisiones institucionales, el gran éxito del Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha obedece a la concepción y desarrollo de un proyecto museístico moderno, sorprendente, que ha sabido conjuntar las aportaciones de las nuevas tecnologías junto con un criterio expositivo que ofrece un itinerario de visita verdaderamente apasionante. […]

El mañana se abre, ante nosotros, asentado sobre una trayectoria pasada que ha consolidado un espacio de referencia, que nació con vocación de permanecer en el tiempo, y que ha ido creciendo en capacidad de atracción hasta hacer, de la etapa que se avecina, un auténtico desafío que la ciencia, a su vez, convertirá en un acicate.

El Museo de Paleontología, aunque situado en Cuenca, fiel a su concepto de museo regional, busca ser un centro al servicio de toda la ciudadanía de Castilla-La Mancha. Para su desarrollo, tanto educativo y cultural, como social y económico. Con una fuerte intencionalidad lúdica e investigadora. Pues sus fines son de estudio, educación y disfrute intelectual y estético, fomentando la participación cultural, lúdica y científica de los ciudadanos y ciudadanas.

Para conseguirlo el MUPA asume las siguientes funciones:

  • La conservación, protección, documentación y exposición ordenada de sus colecciones
  • Facilitar el acceso a todo tipo de público, con especial atención a los estudiantes de Castilla-La Mancha.
  • La elaboración y realización de productos culturales y educativos.
  • La investigación en el ámbito de las colecciones, la paleontología y en la didáctica de las ciencias.
  • La organización de exposiciones temporales.
  • La elaboración, difusión y publicación de estudios sobre nuestros fondos, y temas afines a ellos.
  • La dinamización social y cultural de la sociedad conquense y castellano-manchega.

Una de las misiones fundamentales del MUPA es la conservación, protección, documentación y exposición ordenada de los fondos paleontológicos que integran su colección estable. El núcleo fundacional de esta colección está constituido por los fondos procedentes de las intervenciones paleontológicas en los yacimientos conquenses de Las Hoyas (Cretácico Inferior de La Cierva) y Lo Hueco (Cretácico Superior de Fuentes), aunque también forman parte de esta colección el resto de los depósitos paleontológicos de titularidad de la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha.

En este momento la colección está compuesto por restos procedentes de yacimientos que abarcan los últimos 550 millones de años de la historia de la tierra, pero con una especial representación de los registros paleozoicos de Toledo y Ciudad Real, mesozoicos de Guadalajara y Cuenca y cenozoicos de toda la región.

La colección de Las Hoyas está compuesta por más de 20.000 ejemplares que representan unos 130 géneros de organismos de hace 125 millones de años mientras que la de Lo Hueco está compuesta por más de 12.000 ejemplares de organismos de hace unos 75 millones de años entre los que se encuentran esqueletos parciales de algunos dinosaurios de grandes dimensiones. Por otra parte, el museo aloja un importante conjunto de fósiles de plantas y animales que constituyen la referencia de su especie (holotipos) procedentes del Triásico, del Cretácico Inferior y del Cretácico Superior. La colección también conserva los holotipos de marcas de actividad (icnofósiles) de distintos organismos cretácicos.

En los últimos años, la colección incrementa su diversidad de forma continua por el depósito de los restos procedentes de las actividades desarrolladas en la Comunidad en los últimos años en los yacimientos de El Atance, Algora y Poyos (Triásico y Cretácico Superior de Guadalajara) y Buenache, Uña, Vadillos o Beteta (Cretácico Inferior de Cuenca) y aumentará por la incorporación de aquellas que se desarrollen en el futuro conforme a las modalidades contempladas por la legislación vigente al efecto.